Redescubriendo a Sinán.
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¿Quién no ha escuchado hablar en este país de Rogelio Sinán? Poeta, cuentista y novelista panameño nacido en la isla de Taboga. ¿Quiénes no han leído por lo menos La boina roja (1954) o Plenilunio (1947)? Conocía algo del literato, pero no sabía nada del hombre hasta el martes 26 de mayo, donde pude escuchar la tertulia organizada por la Fundación Nuestra Lengua, con la que se le rindió homenaje a este distinguido panameño.
Nada mejor que conmemorar el Día del Escritor en Panamá con esta actividad que contó con la participación de la hija de Sinán, Ruth Sinán Dominguez y el Profesor Modesto Tuñón. Exedra Books se llenó de curiosidad y ansias de saber cada vez más del padre y hombre de letras.
Rogelio Sinán es el nombre que en las letras adoptara Bernardo Domínguez Alba, para sustentar su original teoría de que el hombre es hijo del padre y de la tierra. Su Padre se llama Rogelio y Sinán es la conjunción de Sinaí y Renán. Cambió así mismo la fecha de su nacimiento (para figurar jurídicamente como panameño) y es por eso que en la mayoría de sus biografías aparece como nacido en 1904, pero en realidad nació en 1902.
“Mi padre fue un escritor artesanal”, recuerda su hija Ruth, no era un letrado de tiempos de internet y así nos relata como cada vez que se equivocaba, cortaba la palabra, con una hoja de afeitar, de manera muy cuidadosa y la reemplazaba por un papelito que tenía la palabra correcta. “Cosió el lomo de sus libros”, sigue recordando su vástaga.
El amor de su vida fue su primera esposa, una famosa concertista italiana, que después de vivir unos meses en Panamá, no se adapta al país y se divorcia, regresando después a Italia. Ni el tiempo, ni la distancia fueron suficientes para que se olvidara uno del otro, siguieron comunicándose por teléfono y cartas. Historia de amor que conmueve, sobre todo porque Sinán tuvo la oportunidad de regresar a Italia, pero decide no verla, porque al haber envejecido, quería que ella lo siguiera recordando como la última vez en que lo vió.
Era un ávido lector y podía pasarse días enteros leyendo. Así que perder la visión a la edad de 89 años fue su mayor tristeza. Seguía asistiendo a actividades culturales para llenar su enorme curiosidad y sus incesantes ganas de aprender.
Fue un hombre interesado en el prójimo, extremadamente culto, pero al mismo tiempo de alma sencilla. Cuando fue Embajador de Panamá en la India, le interesaron, principalmente los barrios pobres de este país, enriqueciéndose de las vivencias de la gente que de una u otra forma plasma en sus escritos.
Aunque el Gobierno de Panamá le ha honrado con la Condecoración Nacional “Rogelio Sinán”, que se otorga cada dos años a un escritor panameño que se haya destacado en las letras y la Universidad Tecnológica de Panamá creara el Premio Centroamericano de Literatura, “Rogelio Sinán”, nos parece insuficiente el destaque que se le hace al escritor, al padre, al hijo, al hombre que ha enaltecido las letras de nuestro país.
Profesora Isis de Vaz de Melo
Fundación Nuestra Lengua
domingo, 1 de mayo de 2011
domingo, 13 de marzo de 2011
Homenaje a las lenguas indígenas de Panamá
Arte y cultura En el día de la Lengua MaternaHomenaje a las lenguas indígenas de Panamá
En Panamá hay siete pueblos aborígenes que poseen sus propias lenguas: ngäbe, buglé, kuna, emberá, wounaan, naso tjerdi y bribrí. Tres de ellas están amenazadas: woun meu (waunaan), naso teribe, bribrí y buglé. *Isis de Vaz de Melo Fotos:Genaro Ortega Muñoz
*Isis de Vaz de Melo
PA-DIGITAL
El Salón de Audiovisuales de la Universidad Latina de Panamá se llenó de magia… se respiraba orgullo, pertenencia y unidad. El maestro Marden Paniza y el cantautor kuna Audry Olaidegiña ensayaban algunas canciones en cuanto la sala se llenaba. Plena de color y alegría, la cantante Yomira John nos dejaba asomarnos a su maravilloso talento, su gran carisma y personalidad, tan encantador como su atuendo artístico.
Todos, expectantes, nos mirábamos en cuanto llegaban los expertos. Lingüistas, especialistas en fonoaudiología y psicopedagogía, científicos, autoridades de la Comarca Kuna, representantes del pueblo ngäbe y emberá, funcionarios de la Dirección Intercultural Bilingüe de MEDUCA, todos unidos como hermanos por un fin común, que es preservar nuestra herencia lingüística, histórica y cultural, nos dispusimos a participar de la mesa redonda con las siguientes ponencias:
"Avances y perspectivas de la educación intercultural bilingüe en Panamá", a cargo de la profesora Jenny Gómez, directora de la Dirección Nacional de Educación Intercultural Bilingüe de MEDUCA; "Su experiencia personal en el aprendizaje de la lengua kuna", con la profesora Salete de Campos; "Educación bilingüe en minorías sociolingüísticas", por Miguel Quezada; "La lengua materna en los estudios científicos", presentada por Onésimo Pérez y "La documentación de la lengua kuna", expuesta por el magíster Daniel Smith.
Concluimos que le falta impulso al conocimiento y aprendizaje de nuestras lenguas aborígenes, tal vez, por tratarse de minorías apartadas de los centros urbanos, no se les ha dado la suficiente importancia que permita la preservación de sus lenguas y culturas.
Salimos de allí con el compromiso de que esta no sería la última actividad, que haríamos todo lo posible para intentar lograr este objetivo, y sentimos el enorme vacío en que las universidades del país han colocado nuestro acervo lingüístico. Se enseñan lenguas como el francés, japonés e inglés, pero nadie enseña la lengua kuna o emberá. Es hora de que las lenguas indígenas tengan el espacio que se merecen en esta sociedad y no descansaremos hasta lograrlo.
Con lágrimas en los ojos, con los sentimientos comprometidos y con el alma en el cielo, fuimos transportados por los artistas al etéreo estado subliminal del ser. Fueron, simplemente, maravillosos.
La Fundación Nuestra Lengua tuvo la iniciativa de organizar esta actividad en el marco de la celebración del Día Internacional de la Lengua Materna, que fue proclamado por la Conferencia General de la UNESCO en 1999.
Nuestra fundación está comprometida con el desarrollo de la lengua española, así como de las otras lenguas que hacen parte de nuestra herencia nacional, porque comprendemos que mediante el uso de la lengua materna se fortalece la capacidad para el aprendizaje de otras lenguas y se preserva el patrimonio cultural de un pueblo o nación.
Son siete los pueblos aborígenes que poseen sus propias lenguas en Panamá: ngäbe, buglé, kuna, emberá, wounaan, naso tjerdi y bribrí. Se estima que tres de ellas están amenazadas: woun meu (waunaan), naso teribe, bribrí y buglé.
La Ley N.º 88 del 22 de noviembre de 2010 reconoce las lenguas y los alfabetos de los pueblos indígenas de Panamá y dicta normas para la educación intercultural bilingüe. Todo un hito en nuestra historia, que nos comprometemos a preservar.
* Directora de la Fundación Nuestra Lengua
En Panamá hay siete pueblos aborígenes que poseen sus propias lenguas: ngäbe, buglé, kuna, emberá, wounaan, naso tjerdi y bribrí. Tres de ellas están amenazadas: woun meu (waunaan), naso teribe, bribrí y buglé. *Isis de Vaz de Melo Fotos:Genaro Ortega Muñoz
*Isis de Vaz de Melo
PA-DIGITAL
El Salón de Audiovisuales de la Universidad Latina de Panamá se llenó de magia… se respiraba orgullo, pertenencia y unidad. El maestro Marden Paniza y el cantautor kuna Audry Olaidegiña ensayaban algunas canciones en cuanto la sala se llenaba. Plena de color y alegría, la cantante Yomira John nos dejaba asomarnos a su maravilloso talento, su gran carisma y personalidad, tan encantador como su atuendo artístico.
Todos, expectantes, nos mirábamos en cuanto llegaban los expertos. Lingüistas, especialistas en fonoaudiología y psicopedagogía, científicos, autoridades de la Comarca Kuna, representantes del pueblo ngäbe y emberá, funcionarios de la Dirección Intercultural Bilingüe de MEDUCA, todos unidos como hermanos por un fin común, que es preservar nuestra herencia lingüística, histórica y cultural, nos dispusimos a participar de la mesa redonda con las siguientes ponencias:
"Avances y perspectivas de la educación intercultural bilingüe en Panamá", a cargo de la profesora Jenny Gómez, directora de la Dirección Nacional de Educación Intercultural Bilingüe de MEDUCA; "Su experiencia personal en el aprendizaje de la lengua kuna", con la profesora Salete de Campos; "Educación bilingüe en minorías sociolingüísticas", por Miguel Quezada; "La lengua materna en los estudios científicos", presentada por Onésimo Pérez y "La documentación de la lengua kuna", expuesta por el magíster Daniel Smith.
Concluimos que le falta impulso al conocimiento y aprendizaje de nuestras lenguas aborígenes, tal vez, por tratarse de minorías apartadas de los centros urbanos, no se les ha dado la suficiente importancia que permita la preservación de sus lenguas y culturas.
Salimos de allí con el compromiso de que esta no sería la última actividad, que haríamos todo lo posible para intentar lograr este objetivo, y sentimos el enorme vacío en que las universidades del país han colocado nuestro acervo lingüístico. Se enseñan lenguas como el francés, japonés e inglés, pero nadie enseña la lengua kuna o emberá. Es hora de que las lenguas indígenas tengan el espacio que se merecen en esta sociedad y no descansaremos hasta lograrlo.
Con lágrimas en los ojos, con los sentimientos comprometidos y con el alma en el cielo, fuimos transportados por los artistas al etéreo estado subliminal del ser. Fueron, simplemente, maravillosos.
La Fundación Nuestra Lengua tuvo la iniciativa de organizar esta actividad en el marco de la celebración del Día Internacional de la Lengua Materna, que fue proclamado por la Conferencia General de la UNESCO en 1999.
Nuestra fundación está comprometida con el desarrollo de la lengua española, así como de las otras lenguas que hacen parte de nuestra herencia nacional, porque comprendemos que mediante el uso de la lengua materna se fortalece la capacidad para el aprendizaje de otras lenguas y se preserva el patrimonio cultural de un pueblo o nación.
Son siete los pueblos aborígenes que poseen sus propias lenguas en Panamá: ngäbe, buglé, kuna, emberá, wounaan, naso tjerdi y bribrí. Se estima que tres de ellas están amenazadas: woun meu (waunaan), naso teribe, bribrí y buglé.
La Ley N.º 88 del 22 de noviembre de 2010 reconoce las lenguas y los alfabetos de los pueblos indígenas de Panamá y dicta normas para la educación intercultural bilingüe. Todo un hito en nuestra historia, que nos comprometemos a preservar.
* Directora de la Fundación Nuestra Lengua
domingo, 6 de febrero de 2011
lunes, 4 de octubre de 2010
viernes, 2 de julio de 2010
Entre Costa Rica y Colombia
El Parlamento Tico aprobó ayer la entrada a su territorio de 46 navíos artillados y también se esperan 200 helicópteros, todo esto será tripulado por unos siete mil infantes de marina del Ejército de los Estados Unidos y permanecerán en el vecino país por unos seis meses.
El esquema de patrullaje conjunto para luchar contra el narcotráfico, fue la manera como Costa Rica, ha disfrazado la ocupación de su tierra por un ejército extranjero. Algo, pero en mayor escala, es lo que ha ocurrido en Colombia.
Se que muchos se disgustarán por lo que escribiré a continuación, pero a pesar de no ser especialista en juegos de guerra ni tener rango militar, veo la situación de Panamá bastante delicada, ante esta realidad. Se me ocurre que los narcotraficantes colombianos usarán, de aquí en adelante, nuestro país como refugio temporal, trayendo mayores males de los que tenemos hasta ahora. No faltará quien diga que siempre lo han hecho, pero tampoco debemos olvidar que nunca antes ellos habían tenido tanta presión internacional, así que usar a Panamá como refugio, se tornará más frecuente.
Por décadas, Panamá se ha mostrado incapaz de controlar esta situación y hemos visto como ha empeorado en los últimos años. En los últimos meses se han dejado de encontrar las toneladas de droga que llenaban los titulares de los medios de comunicación, pero me pregunto si no se encuentran porque hay mayor control o porque los narcotraficantes se volvieron más astutos.
La sangre que tiñe las calles de nuestro país clama desde la tierra empapada por una solución rápida y eficaz. Es aquí donde debemos plantearnos seriamente si debemos permitir la entrada de los norteamericanos para que nos ayuden a combatir lo que no podemos.
Ya puedo escuchar las voces en contra de esta propuesta. He oído toda clase de ideas para intentar luchar contra la violencia y el narcotráfico, pero casi ninguna nos da soluciones a corto plazo y esto en el caso de que el gobierno de Ricardo Martinelli decida adoptarlas.
La soberanía, vista desde el punto de vista de algunos, es un raro manjar que estamos comiendo con sangre. A todos los que no tenemos esas tendencias vampirescas, les pido que reflexionemos en todos estos acontecimientos para que tomemos la mejor decisión para el país
El esquema de patrullaje conjunto para luchar contra el narcotráfico, fue la manera como Costa Rica, ha disfrazado la ocupación de su tierra por un ejército extranjero. Algo, pero en mayor escala, es lo que ha ocurrido en Colombia.
Se que muchos se disgustarán por lo que escribiré a continuación, pero a pesar de no ser especialista en juegos de guerra ni tener rango militar, veo la situación de Panamá bastante delicada, ante esta realidad. Se me ocurre que los narcotraficantes colombianos usarán, de aquí en adelante, nuestro país como refugio temporal, trayendo mayores males de los que tenemos hasta ahora. No faltará quien diga que siempre lo han hecho, pero tampoco debemos olvidar que nunca antes ellos habían tenido tanta presión internacional, así que usar a Panamá como refugio, se tornará más frecuente.
Por décadas, Panamá se ha mostrado incapaz de controlar esta situación y hemos visto como ha empeorado en los últimos años. En los últimos meses se han dejado de encontrar las toneladas de droga que llenaban los titulares de los medios de comunicación, pero me pregunto si no se encuentran porque hay mayor control o porque los narcotraficantes se volvieron más astutos.
La sangre que tiñe las calles de nuestro país clama desde la tierra empapada por una solución rápida y eficaz. Es aquí donde debemos plantearnos seriamente si debemos permitir la entrada de los norteamericanos para que nos ayuden a combatir lo que no podemos.
Ya puedo escuchar las voces en contra de esta propuesta. He oído toda clase de ideas para intentar luchar contra la violencia y el narcotráfico, pero casi ninguna nos da soluciones a corto plazo y esto en el caso de que el gobierno de Ricardo Martinelli decida adoptarlas.
La soberanía, vista desde el punto de vista de algunos, es un raro manjar que estamos comiendo con sangre. A todos los que no tenemos esas tendencias vampirescas, les pido que reflexionemos en todos estos acontecimientos para que tomemos la mejor decisión para el país
martes, 25 de mayo de 2010
Nuestro Pequeño Olimpo
He escuchado a algunos que dicen que el problema de Panamá somos los panameños, pero yo digo que si en Panamá hubiera sólo colombianos, estaríamos en guerra con algún grupo guerrillero, si fuéramos todos hebreos seríamos blanco terrorista, si fuéramos árabes, algunos de nosotros estaríamos aterrorizando al mundo y si fuéramos argentinos estaríamos peleando por las Malvinas.
Parece que el problema de ser panameño no es la razón de nuestros males. Apostaría que es la indolencia, sobre todo a los temas candentes de nuestro sociedad como el abuso de poder, la criminalidad y la falta de justicia.
Para algunos la política es una extensión de las actividades sociales, que bien empleada lo puede llevar a uno al poder, lo que significa el incremento del pecunio de cada cual. Para otros, la política es algo así como una enviada del mismísimo Hades, que sólo incrementa nuestras desgracias.
Para mí la política es el arte de gobernar con y para los desposeídos. Nuestro problema como nación es que la política está en las manos equivocadas. No veo sinceridad en los discursos presentes y pasados. Hemos sido secuestrados por nuestra propia ignorancia al llevar al poder a gente egoísta. Llevo más de tres elecciones votando mal, no es porque crea en cantos de sirenas o porque el inmortal Zeus haya decidido favorecerme con la visión del futuro. Simplemente he votado por el que me pareció menos malo. El Oráculo de Delfos parece estar muy distante en la historia como para que no me equivoque otra vez.
Si hay algo que sí podemos hacer como ciudadanos es agruparnos para exigir un mejor gobierno. El problema de agruparse es la elección y la credibilidad de los grupos existentes. No la tienen. ¿Qué haremos entonces? ¿Quedarnos de brazos caídos? Pues no, sugiero la creación de nuevos grupos que hagan valer el voto ciudadano. Quién se apunta?
Parece que el problema de ser panameño no es la razón de nuestros males. Apostaría que es la indolencia, sobre todo a los temas candentes de nuestro sociedad como el abuso de poder, la criminalidad y la falta de justicia.
Para algunos la política es una extensión de las actividades sociales, que bien empleada lo puede llevar a uno al poder, lo que significa el incremento del pecunio de cada cual. Para otros, la política es algo así como una enviada del mismísimo Hades, que sólo incrementa nuestras desgracias.
Para mí la política es el arte de gobernar con y para los desposeídos. Nuestro problema como nación es que la política está en las manos equivocadas. No veo sinceridad en los discursos presentes y pasados. Hemos sido secuestrados por nuestra propia ignorancia al llevar al poder a gente egoísta. Llevo más de tres elecciones votando mal, no es porque crea en cantos de sirenas o porque el inmortal Zeus haya decidido favorecerme con la visión del futuro. Simplemente he votado por el que me pareció menos malo. El Oráculo de Delfos parece estar muy distante en la historia como para que no me equivoque otra vez.
Si hay algo que sí podemos hacer como ciudadanos es agruparnos para exigir un mejor gobierno. El problema de agruparse es la elección y la credibilidad de los grupos existentes. No la tienen. ¿Qué haremos entonces? ¿Quedarnos de brazos caídos? Pues no, sugiero la creación de nuevos grupos que hagan valer el voto ciudadano. Quién se apunta?
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